
¿Por qué la mayoría de las lámparas UV fallan en las plantas de impresión?
Hemos dedicado mucho tiempo——de verdad, mucho tiempo—a inspeccionar las instalaciones de unas 3,000 plantas de impresión diferentes. Queríamos averiguar dónde es donde realmente fallan las lámparas UV estándar que se venden en el mercado.
Esto es lo que descubrimos: la mayoría de esas lámparas están diseñadas para laboratorios, no para prensas de alta velocidad que funcionan en un entorno ruidoso y vibrante. Hay una gran diferencia entre lo que indica el folleto técnico y lo que realmente ocurre cuando las máquinas están en funcionamiento. Esa diferencia es precisamente la causa de los fallos en el proceso de curado del tinta.
El problema del calor
En primer lugar, hay que equilibrar la potencia de la lámpara con la velocidad de transporte del material. Suena sencillo, pero en realidad se trata de lograr un equilibrio delicado. Si intentas usar demasiada potencia en un tubo corto, solo para mantener el ritmo de producción, tus electrodos se dañarán. Es así de simple. Claro, puedes obtener la potencia necesaria para curar la tinta rápidamente, pero al mismo tiempo estás generando una gran cantidad de calor infrarrojo sobre el material. Si tu sistema de enfriamiento no es suficiente, el material de PET o papel se deformará. No es una buena opción.
Elegir el hardware adecuado
Hace tiempo que dejamos de usar carcasas genéricas. Simplemente no son adecuadas. En cambio, nos concentramos en la distancia entre la lámpara y el material a tratar. Colocamos la lámpara exactamente donde debe estar, para que se obtenga la máxima intensidad sin dañar la tinta. También utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque queremos que las longitudes de onda cortas lleguen hasta la tinta, sin quedar atrapadas en las paredes del tubo.
Luego está el problema de las vibraciones. Las prensas de alta velocidad vibran mucho. Si los conectores tienen pinos sueltos, se producirán arcos eléctricos, lo cual dañará el balastro de la lámpara. Utilizamos conexiones reforzadas que pueden resistir esas condiciones, incluso cuando el personal de mantenimiento maneja las piezas con fuerza.
El gran equilibrio
La verdad es que puedes sobrecargar la lámpara para acelerar el proceso de curado, pero eso hará que la lámpara se dañe 30% más rápido. Se trata de encontrar ese equilibrio entre la velocidad de producción y la frecuencia con la que hay que reemplazar las lámparas. Nosotros te ayudamos a encontrar ese punto óptimo, donde la tinta quede completamente seca, pero sin tener que reemplazar las lámparas cada dos semanas.
Recuerda: si no logras un buen sistema de enfriamiento, esa lámpara cara no será más que un calentador muy costoso.