
En las plantas de producción de semiconductores, el tiempo se mide en nanosegundos y la distancia, en micrómetros. Después del corte de los chips, la cinta UV debe retirarse de forma limpia: sin residuos, sin choques térmicos y sin pérdida de calidad en los productos. Si la fuente UV no es compatible con el adhesivo utilizado, se produce una curación parcial, lo que significa que será necesario realizar trabajos manuales de eliminación de residuos, además de generar microfracturas que son inaceptables.
Lo importante detrás de todo esto
Utilizamos tubos de lámpara UV de cuarzo, cuya emisión espectral está centrada en 365 nm: la longitud de onda exacta que activa los fotoiniciadores presentes en los adhesivos sensibles a la luz UV. El cuarzo de alta pureza permite una transmisión de luz UV eficiente, con mínima absorción. El reflector dicróico enfoca la radiación de tal manera que su intensidad supera los 1,200 mW/cm² justo en el plano del sustrato. Esto permite una reticulación rápida de la superficie, sin necesidad de calentar el chip. Nuestras lámparas están diseñadas para funcionar durante más de 8,000 horas, manteniendo una caída en su capacidad de emisión inferior al 8% durante toda su vida útil.
Por qué funciona para la separación de semiconductores
La separación de semiconductores mediante luz UV no se basa en el calor excesivo, sino en una densidad de energía reproducible. La longitud de onda de 365 nm permite que la luz llegue hasta la capa de adhesivo, sin provocar una curación excesiva del mismo. Esto permite una separación limpia e instantánea. Los operadores observan una reducción del tiempo de ciclo entre un 30% y un 50%. Además, no hay partículas residuales y los chips finos no se deforman. El consumo de energía disminuye, ya que la lámpara alcanza su máxima potencia en pocos segundos. Su diseño libre de ozono mantiene el aire de la sala limpia dentro de los parámetros establecidos.
Los detalles que garantizan su eficacia
Lo clave es adaptar la lámpara al sistema utilizado. Es necesario verificar la geometría del reflector, la longitud del arco eléctrico y la configuración de los terminales, en función del equipo utilizado para la separación o impresión de semiconductores. Los tubos de cuarzo son resistentes, pero aún así requieren un flujo de aire adecuado para su refrigeración y contactos eléctricos limpios. Una mala alineación o un balasto insuficiente acortan la vida útil de la lámpara y causan desviaciones en la longitud de onda. Ofrecemos planos dimensionales y perfiles espectrales para que pueda integrarla fácilmente en sistemas UV comunes para semiconductores e industria.