
La mayoría de las lámparas UV se jactan de tener un “alto rendimiento”, pero generalmente ignoran un problema importante: la deriva espectral. Decidimos dejar de preocuparnos por esos números y concentrarnos en algo que realmente importa: la concentración de energía espectral.
Nuestro equipo se esforzó al máximo para reducir esa concentración a 0.5%. ¿Por qué? Porque queríamos que tantos fotones como fuera posible impactaran en ese punto exacto de 253.7 nm, donde los gérmenes mueren realmente.
La parte física (explicada de forma sencilla) La cuestión es que, cuando distribuimos la energía a lo largo de un largo espectro, en realidad estamos desperdiciando energía. Gran parte de esa energía se convierte simplemente en calor. Es un desperdicio.
Al reducir la concentración de energía a 0.5%, evitamos ese desperdicio. Ahora, más energía se utiliza para destruir el ADN microbiano, y mucho menos energía se pierde como calor infrarrojo. No fue fácil. Tuvimos que ajustar repetidamente la presión del gas y la forma de los electrodos para evitar que el espectro se ampliara.
Las compensaciones Lograr una concentración tan alta significa que tenemos que ser extremadamente selectivos con la temperatura del arco eléctrico. Utilizamos cuarzo sintético de alta pureza, para que las lámparas no se deterioren con el tiempo.
Pero hay un problema: como la banda de energía es muy estrecha, estas lámparas son sensibles. No puedes simplemente conectarlas a un balasto barato y esperar lo mejor. Se necesita un suministro de energía estable para mantener el arco eléctrico constante. Si la tensión varía, esa precisión del 0.5% desaparece, y el pico espectral cambia.
¿Qué beneficios esto trae? Si tienes una línea de esterilización de alta velocidad, cada vatio cuenta. Al concentrar la energía, no es necesario que el producto permanezca bajo la lámpara durante mucho tiempo. Obtienes el mismo nivel de esterilización, pero puedes utilizar un equipo más pequeño o consumir menos energía.
Además, si tu sistema de enfriamiento es un poco deficiente, tienes suerte. Dado que estas lámparas generan menos calor, es menos probable que se sobrecalienten y se dañen rápidamente. Si buscas una manera de hacer que tu sistema UV sea más eficiente sin tener que reconstruirlo todo desde cero, esta es una solución bastante sencilla.